Hola el otro dia estaba escuchando una cancion que yo creeo que a varios nos traee recuerdos de nuestrs infancia, al menos a mi si y es la cancion de #LaBikina me puse a buscar en internet y lo mas completo que encontre es Wikipedia asi que me gustaria compartirlo con ustedes.
En una noche tormentosa cruzó por el espacio un lucero luminoso, que
fue a chocar contra la cima de un monte, y Pedro, un campesino que había
seguido la trayectoria del meteoro, corrió hasta donde supuestamente se
había estrellado. Cuál no sería su sorpresa al ver que en el lugar se
hallaba una recién nacida abandonada a su suerte.
El indígena la recogió y la llevó a su chocita; su mujer la atendió
cariñosamente e inclusive la amamantó, ya que acababa de ser madre
apenas hacía dos meses. Pasaron los días y Pedro, el campesino, fue a
contar al padre Gonzalo lo que había ocurrido, pues quería un consejo
para resolver qué hacer con la pequeñita, inclusive tenía miedo de ser
acusado de robo o algo parecido.
El sacerdote decidió anunciar el hecho por si alguien sabía sobre los
padres de la niña, pero no hubo respuesta alguna, en vista de lo cual
la depositó en un convento cercano con las madres Carmelitas.
La niña creció entre las monjas y cada día sus ojos azules resaltaban
más ante la negrura de su cabellera. Se iba tornando de una extraña
belleza. La habían bautizado con el nombre de Carmen y se dedicaba a las
labores propias del lugar. Pasó el tiempo y un día la paz del apacible
convento se vio alterada por un tiroteo feroz; las monjas corrían por
los jardines y trataban de esconderse sin encontrar dónde.
A raíz de los problemas de la Iglesia con el Estado, se había formado una liga de defensa religiosa, eran los cristeros,
y en 1925 el presidente Calles, procedió contra los rebeldes haciendo
una persecución por todos los puntos del país, principalmente en
Jalisco, donde este movimiento había alcanzado mayor fuerza. De pronto
la puerta se vio abatida por un pelotón del ejército que entró con furia
destruyendo lo que encontraba en su camino, y ante los incrédulos ojos
de las monjas, cayó la superiora por un tiro en la cabeza cuando trataba
de impedirles el paso.
Carmen resultó siendo el blanco de los hombres, que al verla se
quedaron prendidos de su belleza. Uno de ellos la tomó en vilo y la sacó
del lugar y se la llevó, era el capitán Humberto Ruiz. La chica estuvo
inconsciente durante días y la fiebre hizo presa de ella; era su estado
emocional lo que la tenía tan desgastada. Encerrada 17 años, sin saber
de la vida, de pronto había sido ultrajada, sin entender siquiera qué le
había ocurrido: sólo sabía que prefería morir antes que seguir aquel
martirio y como una defensa de la naturaleza, permanecía inerte.
Despertó al fin y lo primero que vio fueron los ojos acerados de
Ruiz, quien le devolvió una sonrisa al verla volver en sí. Ella trató de
incorporarse y él no se lo permitió, le trajo agua y con dulzura le
limpió la frente con un pañuelo. Así estuvieron por días, él amable,
atento y servicial, no la tocaba más que para acomodarle la almohada o
para darle de comer y asearla un poco. No hubo el menor diálogo entre
ellos, se diría que no existían las palabras. El intentó romper aquel
silencio, pero ella parecía muda.
Pasaron tres estaciones y llegó el invierno; el capitán la cargó y la
llevó a un lugar más acogedor. Allí, ante las llamas de una chimenea
campestre, le besó las manos y llorando le pidió perdón y salió,
dejándola sola para siempre.
Carmen olvidó su nombre y todo lo relacionado con su persona, y
alguien le puso La Bikina. Caminó por varios pueblos y haciendo trabajos
domésticos se mantenía. Ningún hombre podía acercársele, pues respondía
como una fiera ante cualquier insinuación y se daba a respetar, pero
intrigaban su soledad y su mutismo. El destino la puso nuevamente frente
a Ruiz, y en esta ocasión ella le sonrió sin decirle nada, pero aceptó
caminar su mismo rumbo.
Vivieron una noche de amor incomparable y ya para el amanecer ella
salió del lugar, subió a la montaña y, como la última estrella de
anochecer, se perdió en el firmamento.